LA ESTACIÓN

Nunca me gustaron demasiado las despedidas, pero siempre me gustaron los reencuentros, hacen que mi corazón palpite de forma especial...
Una estación de tren es un lugar en el que podemos observar, de un modo prácticamente constante, despedidas y reencuentros; es un lugar mágico en el que podemos ver abrazos eternos empañados por amargas lágrimas, miradas que se esquivan para no decirse ese "hasta siempre" tan temido, ojos intentando contener el llanto, sonrisas llenas de alegría y de júblio tras una larga espera, inconfesables besos, abrazos tiernos; podemos escuchar palabras que estaban muy dentro, escondidas, con miedo a salir, y que en el último momento son pronunciadas con una voz entrecortada y excesivamente ténue... Son tantos los sentimientos que se respiran en una estación...
Una estación de tren fue el lugar que el destino escogió para que marcara mi vida. Una vía que se pierde en el horizonte, la llegada de los trenes (gran acontecimiento); y sobre todo, los sentimientos son los que inexorablemente permanecerán a pesar del paso del tiempo.
