Eternamente, gracias.
Así acabaría una larguísima carta. En ella enumeraría esas pequeñas cosas que me han hecho sonreír, esos momentos que han logrado que irradiase felicidad, citaría lo aprendido y lo desaprendido. Sería una carta larga porque es mucho lo que tengo que agradecer.
Supongo que, al despejarse las dudas, esfumarse los rencores y desaparecer los temores, es cuando puedes ver con mayor nitidez la realidad.
Por eso, simple y eternamente, gracias.
tinka dijo
una vez q se acepta y se empiezan a vivir otras cosas uno ve todo con mayor claridad... entonces es cuando puedes dar las gracias, (o no darlas), pero es cuando puedes empezar a ver todo objetivamente....
esta noche aparte de dormir pq estaba destrozada, he pensado mucho... y me he dado cuenta de q nunca cambiaremos... para bien o para mal, somos como somos... y eso no se puede cambiar....
pero ahora sé q vamos a ser felices... pq tenemos la capacidad de distraernos y ser felices con nuestras tonterias de siempre....
un besito y ha sido un buen fin de semana....
28 Julio 2008 | 10:15 AM