Porque la vida no es más que despertar de un sueño para cerrar los ojos, de nuevo, y volver a soñar...
Me pasé muchos años soñando.
Soñé, mientras me disfrazaba de princesa, con unos cinco o seis años, que viviría en un alto castillo con un príncipe que cabalgaría en un flamante caballo blanco. Me gustaba ese sueño. Pero desperté.
Soñé, unos años más tarde, que viviría en la ciudad que me vió nacer y que lo haría junto con alguien a quién, con tan sólo verle, yo sabría que era el amor de mi vida. Me gustaba ese sueño. Pero desperté.
Soñé, poco después, que mi vida sería tranquila, sosegada junto a alguien que me quería demasiado, junto a ese "hombre perfecto" que otras desearían tener. Me gustaba ese sueño. Pero desperté.
Soñé, un par o tres años de mi brusco despertar, que encontraría a ese bohemio que, todas decían, congeniaba conmigo. Me gustaba es sueño. Pero desperté.
Soñé, hace pocos años, que había encontrado el amor. Ese del que tanto hablaban. Tan sólo era capaz de sonreír. Me gustaba ese sueño hasta que se convirtió en pesadilla. Y desperté.
Y volví a soñar. Soñé que, un día cualquiera, por casualidad, le conocería. A él. Me gusta este sueño.
JUANMA dijo
Pues sí que dan de sí unos días que me quito del mundo. Me alegra muchísimo verte así. He estado en tierras inhóspitas, sólo silencio roto por el viento y por el vocerío de mis hijos,admirando aquella maravilla de la naturaleza, acantilados de vértigo, rocas y ruinas agarradas a sitios imposibles...y la razón de mi mujer, la voz que me devuelve al suelo y que es mi ánimo y mi sentido de vivir.
Este momento mágico, me ha recordado palabras pronunciadas por el gran jefe Seatle, en las montañas de Whashington, hace más de dos siglos. Contó a su nieto que en su corazón se libraba una feroz batalla entre dos lobos, uno salvaje, vengativo y lleno de rencor, y otro ansioso por amar y por luchar por ese milagro que es la vida. Su nieto, atemorizado, preguntó a su abuelo que cuál de los dos vencería en su corazón. A lo cual, el sabio anciano contestó -"...El que yo alimente"-.
Cuando me pongo profundo, me pongo, ¿eh? ¿Qué quiero decir con esto? Lo que lleves dentro, el espíritu que alimentas es el que tira del carro de tu vida. Has encontrado un motivo...aprovéchalo, exprímelo, vive cada momento como si fuera el último. Cada segundo de amor,de felicidad que dejas pasar, ése ya no volverás a vivirlo.
Si esto te da una pizca de ánimo y de aliento, con eso ya me siento pagado, por estos minutos de insomnio escribiendo en tus páginas. Saludos para Tinka, tiene pinta de ser incondicional y legal.Eso en los tiempos que corren....
Besazos y abrazos. A ver si nuestros caminos se cruzan de nuevo
9 Septiembre 2010 | 02:22 AM